Montserrat, un regalo para el alma.

  La decisión de instalarme una semana en Barcelona implicó la condición de no detenerme siete días en una metrópoli populosa y vital sino, también,  poder escaparme, algún que otro día de allí para conectar con otros aires, menos ruidosos, menos vertiginosos, lugares con menos comida rápida y más horizontes....esos lugares donde la mirada se pierde y [...]