San Denis de Paris, la maravilla en medio de la realidad

fullsizeoutput_e9d

Después de debatir largamente cual seria el recorrido del día y, habiendo ya visitado varios de los atractivos turísticos que ofrece esta ciudad, sentí la necesidad de moverme un poco del circuito comercial. Habida cuenta que llevaba ya tres jornadas yendo y viniendo a los lugares que todo visitante primerizo realiza aquí, intenté buscar aquel lugar que me sorprendiera por nuevo, que no hubiera visto en las tantas paginas web que visité antes de viajar, un lugar que no se muestre en las postales que exponen los escaparates de recuerdos turìsticos.

Generalmente todo aquello que me asombra es eso que llega sin que lo busque y eso no tiene explicación alguna, aquello que logra sorprenderme es lo que aparece en mi camino e impacta, que emociona sin previo aviso. Así fue como llegue a las afueras de París y me encontré con una maravilla y con una realidad. Ambas lograron asombrarme por distintas razones.

No sabíamos muy bien donde íbamos, de hecho, el plano de Paris, dividido en zonas ubicaba a mi maravilla en la zona 4 por tanto tenia un rato para llegar en una de las pocas líneas de metro que atraviesa de lado a lado la ciudad. A medida que nos fuimos alejando del centro el Metro iba poblándose, casi como en las horas pico del subte porteño. Estudiantes repasando sus lecciones rumbo a la Universidad de San Denis, mujeres con carros de compras, hombres yendo a sus trabajos, otros perfiles, distintos a los que pude ver caminando por la Rue Rivoli o por Champs Elysses. Rostros ajados, cuerpos encorvados, ropas raídas.No había elegancia, ni mujeres con atuendos finos y bellas estampas, no había turistas.

No sè por qué pero comencé a prestar atención, había algo que me hacia preguntas cuando el altavoz del metro anunció la estación San Denis-Porte de Paris. Tomando a Lacan me atreví a darle un significado a ese significante, pensé en puerta-limite-borde-separaciòn. Pero pude entenderlo cuando ,por fin, salí del metro y asome a la calle. Apareció ante mí un escenario diferente: por un lado la pequeña Africa, hombres y mujeres, franceses producto de la política colonial de asimilación, hombres y mujeres que asimilaron una lengua, un documento y un espacio geográfico que no termina de serles propio. En otro sector una niña con su mamá, pedía sosteniendo un cartel :”Soy Siria” rezaba la máxima como sello de origen. Hindúes, chinos, árabes, todos juntos en una gran feria emplazada en la Plaza de San Denis. Entonces entendí que la Porte de Paris era el margen, aquel lugar que determinaba un más allá que no les pertenece, que no los acoge. Esta realidad me mostró una cara que  no  esperaba, por lo menos no esperaba que hubiera una otra Paris que no es, sin dudas, “La ciudad luz”.

Pero dando vueltas la esquina estaba lo maravilloso en medio de esa Babel sucia y trajinada. La Basílica de San Denis fue construida en el siglo V  sobre las ruinas de un cementerio galo romano. Allí fue sepultado San Denis, primer obispo de Paris y allí se proyectó realizar un Panteón de la Patria. Es una obra maestra del primer gótico y perfeccionada bajo el reinado de San Luis, decaída por la guerra y la Revolución y restaurada, se convirtió en Catedral.

sandenis1

fullsizeoutput_e99

fullsizeoutput_e97

fullsizeoutput_e9c

Allí fue coronado Pipino el Breve y a partir del siglo VI fueron enterrados la mayoría de los reyes franceses. Cada uno de los sarcófagos cuenta una historia.

fullsizeoutput_e9afullsizeoutput_ea1

Los complejos escultóricos que enmarcan cada tumba son de una belleza sobrecogedora. Luis XII y Ana de Bretaña está representados muertos, desnudos y descarnados dentro de una tumba de mármol de Carrara y vivos en oración en la parte superior.

fullsizeoutput_e95sandenis12

Enrique II y Catalina de Médicis tienen una tumba monumental realizada en el siglo XVI al estilo italiano.

IMG_1972fullsizeoutput_e9f

Luis XVI y Maria Antonieta están enterrados en el Panteón de los Borbones y fueron trasladados desde el Cementerio de La Madelaine por Luis XVIII que fue el último rey inhumado allí.

IMG_1979

Con motivo del traslado de sus cenizas a San Denis se encargó la realización de sus esculturas en posición orante que es de una bella conmovedora.

fullsizeoutput_e98

Además de estas maravillas del arte y de la emoción que, en mi, produce el encuentro con la historia, en esta Basilica se encuentran enterrados 42 reyes, 32 reinas, 16 príncipes y princesas y 10 grandes del reino. El propio Napoleón quiso convertiría en necrópolis imperial. Además alberga más de 70 yacentes y tumbas, una colección única e Europa.IMG_1977

En verdad, el asombro y la emoción se patentizaron y agradecí haberme escapado del circuito parisino para descubrir la maravilla en medio de la realidad, de una realidad que tenes que ir a buscar porque de otro modo París seguirá siendo “La ciudad Luz” o como quieras bautizarla.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s